viernes, 9 de mayo de 2014

Sobre asesinatos, libros y exámenes

            Esta es mi primera entrada en el blog y espero no decepcionar a nadie. Podría haber comenzado con una reseña o con algún artículo sobre lo útil que es la literatura, pero yo no soy así y en el fondo no estaría siendo sincera. ¿Sabéis cual fue la última vez que leí un libro por el simple placer de leer? A mediados de septiembre, si habéis calculado bien os habréis dado cuenta que coincide con el comienzo del curso. No es que no quiera, es que existe un mundo paralelo al vuestro que se llama segundo de bachillerato y en ese mundo solo hay tiempo para leer las conocidas como lecturas de selectividad. En este mundo todo gira en torno a los exámenes y en torno a esa especie de dios supremo llamado Selectividad. Pero tranquilos, no es tan aburrido como parece, lo demostrare con una curiosa y pequeña historia tan cierta como que este año selectividad cae en sábado.

            Como de costumbre llegue al instituto justo cuando estaba sonando el timbre, era lunes y todo apuntaba a que iba a ser una semana completamente normal. Me dirigí rápidamente hacia mi clase, pero en mitad del pasillo se había formado un corro formado por decenas de alumnos de todas las edades. Sentí curiosidad y me pare a mirar. Podéis imaginaos mi sorpresa al ver un cordón policial rodeando una silueta humana dibujada con tiza. Y eso no era todo, justo debajo de las escaleras había un enorme charco de sangre. Aparentemente nadie sabí
a nada, ni profesores ni alumnos. Como podéis suponer fue el único tema del que se habló durante el día. Durante el recreo, mientras hacía un examen de física se escucha de fondo música de misterio.

            El martes había desaparecido la tiza, en su lugar todo estaba cubierto de sangre, sangre en el suelo, en las escaleras en las paredes, en los cristales. En el recreo de nuevo se escucha música de misterio. El miércoles continuamos sin saber nada sobre lo que estaba pasando y toda la sangre había desaparecido, en su lugar teníamos una pistola precitada en un rincón del pasillo. Y como es de esperar más música de misterio durante el recreo, pero junto con la música pusieron un video con imágenes de películas de misterio y frases del tipo ‘’Se ha escrito un crimen’’, ‘’Sangre, mucha sangre, sangre por todos lados’’, ‘’ ¿Quién será el asesino?’’. El jueves todo estaba lleno de huellas de zapatos ensangrentados, pero curiosamente todas las huellas se dirigían a un único lugar, la biblioteca. Queríamos entrar, pero no podíamos ya que las puertas estaban completamente precintadas con cintas negras y amarillas de la policía. ¿Qué estaría pasando? ¿Quién sería la victima?

            No tardamos mucho en averiguar la respuesta a estas preguntas. Cuando llegamos al instituto el viernes continuaban las pisadas. Nos dirigimos a la biblioteca y a diferencia del día anterior estaba abierta de par en par. Había libros tirados por todas partes y cientos de sobres lacrados. Cogí uno y por fin resolví el misterio que nos había dado tantos quebraderos de cabeza durante la semana. La victima era la señora Doña Lectura y los asesinos todos aquellos que desprecian la literatura y no leen. Además de aquello por todo el instituto había esparcidos libros de la biblioteca con un marcapáginas en el que ponía ‘’Llévame contigo y léeme’’. Por desgracia no me pude permitir llevarme ninguno, tengo demasiados exámenes.

            Todo aquello me hizo reflexionar. ¿Realmente se esta muriendo Doña Lectura?
¿Quién es el verdadero culpable? ¿Recordáis los las lecturas de selectividad de las que os hable al principio? ¿Recordáis todas las lecturas obligatorias que os han mandado a lo largo de vuestras vidas? La verdad es que no entiendo que pretenden con esos libros, a mi en general me han gustado casi todos, pero en general no suelen gustar. El motivo, en mi opinión, es simple, si a un niño de doce años que no se ha leído un libro en su vida, que suele ser lo más común, le das para que se lea La Zapatera Prodigiosa, de Lorca y además le dices que le vas a hacer un examen que si lo suspende va directamente a septiembre, lo más probable es que el niño en cuestión termine odiando, al profesor, a Lorca, a los libros y a la lectura en general. En teoría el objetivo de estas lecturas obligatorias es promover la lectura, es decir, salvar a Doña Lectura, pero evidentemente causan el efecto contrario. En cuanto a las lecturas de selectividad, no es que no piense que libros como Crónica de una muerte anunciada o Luces de Bohemia, sean malos, de hecho el primero me encanta, pero no veo la necesidad de que todos los universitarios de España se los hayan leído y más de la mitad de ellos, a la carrera, sin poder disfrutarlos y odiándolos a muerte.

            Pero qué sabré yo, que soy una simple estudiante de segundo de bachillerato y que llevo más de seis meses sin leer por placer. Quizá tengan razón los que todavía piensan que la letra con sangre entra, aun así creo que se equivocan y que cosas como el asesinato al que asistimos aquella semana hacen mucho más por Doña Lectura que mil exámenes sobre lecturas obligatorias.

            Y eso es todo por ahora, soy perfectamente consciente de lo larga y extraña que es esta entrada, espero en fin, así soy yo. Os prometo que la próxima entrada será una reseña y espero poder escribirla poco después de selectividad.

(María Rodríguez)


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